Patrimonio
Gelsa es una localidad con fuerte herencia mudéjar, visible en su barrio morisco y en la calle de los Cubiertos, uno de los mejores conjuntos de arquitectura popular de la comarca. Destaca la iglesia de San Pedro Apóstol (siglo XVII), que alberga la reliquia de la Santa Espina, así como la ermita de la Virgen del Buen Suceso, muy vinculada a la tradición local.
Su historia está estrechamente ligada al río Ebro, con elementos como el antiguo azud, las norias y los sistemas tradicionales de riego, reflejo de su pasado agrícola. El entorno combina paisajes fluviales con el singular paisaje de los Monegros, de gran valor ambiental y cultural.